El 27 de diciembre, una página de Facebook llamada “Médicos por la Verdad Argentina” subió un meme con la imagen de Billy the Puppet, un títere de ojos rojos que aparece en la serie de películas de terror, Saw. Las palabras que acompañaban la imagen eran igual de aterradoras, advirtiendo que “los vacunados serán esterilizados y envenenados” y que “los no vacunados serán apartados, estigmatizados y carecen de derechos”.

La página Médicos por la Verdad Argentina llegó a tener más de 19,000 seguidores durante los meses que difundió desinformación sobre el coronavirus, la eficacia del uso del cubrebocas y la seguridad de las vacunas contra el virus. Era una de varias páginas con nombres similares que compartían desinformación y contenido antivacunas en español por medio de Facebook. Rest of World identificó a varias páginas y grupos de Facebook, así como perfiles de Instagram, operados por Médicos por la Verdad. En conjunto sumaban casi 85,000 seguidores, dirigiéndose a usuarios en Argentina, Uruguay, Perú, Chile, Paraguay, México, Colombia, Costa Rica y Puerto Rico.

Mucho del contenido difundido por Médicos por la Verdad parecía violar las políticas de Facebook y fue solo después de que Rest of World contactara a la empresa que la red social quitó varias páginas de su plataforma, aunque algunas seguían activas cuando se publicó este artículo. “Tenemos reglas que prohíben la difusión de desinformación sobre el covid-19, incluyendo información sobre vacunas contra el covid-19, en Páginas y trabajamos con verificadores para revisar este contenido tanto en español como en inglés”, dijo Dani Lever, portavoz de Facebook. “Entre marzo y octubre, eliminamos más de 12 millones de publicaciones y colocamos 167 millones etiquetas de advertencia en contenido que rompía las reglas”. 

A principios de diciembre, Facebook introdujo su más reciente medida para enfrentar la desinformación sobre la pandemia, anunciando que eliminaría cualquier desinformación sobre las vacunas contra el covid-19 que ya hubiese sido desmentida por expertos de salud, incluyendo “afirmaciones falsas sobre la seguridad, eficacia, ingredientes o efectos secundarios de las vacunas”. Otras medidas también han incluido prohibir anuncios antivacunas o la colocación de etiquetas de advertencia sobre contenidos clasificados como falsos por los verificadores con los que colaboran. 

Pero varios expertos con los que habló Rest of World indican que Facebook tiene antecedentes inconsistentes en cuanto a su moderación de contenido en español. Incluso cuando Facebook introduce reglas más estrictas, “no las aplican cuando el mismo contenido aparece en español”, dijo Carmen Sucrato, asesora de políticas en la organización de defensa de los medios, Free Press. “Pienso que hay que cuestionar seriamente el compromiso de Facebook con hacer valer sus reglas en otros idiomas”. (Scurato también es miembro del Real Facebook Oversight Board, un grupo formado en contraposición al órgano oficial de Facebook del mismo nombre.)

Facebook

Aun cuando Facebook redobló sus esfuerzos para combatir la desinformación dirigida hacia el electorado estadounidense en las elecciones presidenciales del 2020, las teorías de conspiración en español se siguieron propagando por la red social, así como en Instagram y WhatsApp. Rest of World descubrió que, similarmente, la desinformación sobre vacunas y el coronavirus se difundía de manera libre por medio de páginas operadas por Médicos por la Verdad. (Facebook dijo que antes de las elecciones lanzó, entre otras mejoras, un centro de información en español por medio del cual los votantes podían encontrar información acreditada).

Médicos por la Verdad no es la única organización que promueve desinformación en español por Facebook. Rest of World identificó varios otros grupos y páginas a menudo inconexas que, en total, cuentan con aproximadamente 170,000 seguidores. Pero la directora ejecutiva de la organización de verificación argentina Chequeado, Laura Zommer, teme que el mensaje de Médicos por la Verdad podría ser particularmente potente, sobre todo porque viene de personas que se presentan como profesionales médicos, lo cual, sumado al lenguaje de medicina natural popular entre influencers y celebridades, crea una aparente autoridad que podría ser “explosiva para la credibilidad de la vacuna”, dijo Zommer.   

La red social inicialmente se limitaba a etiquetar con advertencias a algunos de los contenidos de Médicos por la Verdad Argentina. En mayo, Facebook anunció que invertiría otros dos millones de dólares en sus oficinas de redacción latinoamericanas durante la pandemia. Asimismo, la empresa dice que hasta la fecha ha lanzado cobertura de verificación en 17 países de América Latina, dos de los cuales cuentan con socios verificadores en Colombia también recibieron fondos específicamente para verificar información sobre el coronavirus.

Desde antes de que comenzara la pandemia a Facebook ya se le dificultaba mantener un balance entre lo que llama su compromiso con la libre expresión y limitar el crecimiento del contenido antivacunas en sus redes. En 2019, ante la creciente presión por parte de legisladores estadounidenses y el aumento del escrutinio periodístico, la empresa comenzó a restringir el alcance del contenido antivacunas y dejó de recomendar páginas populares con ese tipo de publicación a sus usuarios. Pero la gente siguió encontrándolo, a veces con consecuencias desastrosas. Los expertos dicen que ahora que las vacunas contra el covid-19 se empiezan a distribuir en América Latina se ha vuelto más importante que nunca que Facebook vigile los rumores antivacunas que se difunden en sus redes en español. 

Por su parte, Médicos por la Verdad asegura ser administrado por doctores y otros profesionales médicos que quieren compartir “la verdad” sobre la pandemia. El grupo ha dicho que la nueva variante del coronavirus es en realidad causada por las vacunas y que Bill Gates y una camarilla de élite tienen un malévolo plan para controlar la población global por medio de las mismas. Otros contenidos compartidos por el grupo difunden desinformación de prominencia mundial, incluyendo teorías conspiratorias sobre la tecnología 5G y George Soros. Muchas publicaciones también promueven remedios “naturales”, entre ellos el uso preventivo del dióxido de cloro, lo cual ha causado por lo menos dos muertes en Argentina. 

Estas páginas de Facebook y perfiles de Instagram podrían estarse aprovechando en parte de una predilección preexistente por la medicina natural e indígena en América Latina, dijo Saiph Savage, catedrática visitante en la Universidad de Carnegie Mellon, experta en desinformación en español y codirectora del Laboratorio de Innovación Cívica en la Universidad Nacional Autónoma de México. “Hay varias poblaciones que se oponen a los nuevos métodos científicos y que prefieren usar remedios más naturales,” dijo Savage.  

Pero Zommer dice que las creencias antivacunas llevan poco de haber surgido en Argentina. “Nunca antes habíamos visto un movimiento antivacunas fuerte”, dijo Zommer. “Tenemos unos de los mejores índices de vacunación en la región. Realmente esta es la primera vez que vemos algo así”. Chequeado, uno de los colaboradores de verificación oficiales de Facebook, ya había desmentido otras teorías conspiratorias promovidas por Médicos por la Verdad.

https://www.facebook.com/

El pasado otoño, Chequeado rastreó la red de páginas de Facebook de Médicos por la Verdad y descubrió que el grupo estaba presente en 14 países latinoamericanos, así como en España y Alemania. La primera página fue creada en julio del 2020, dirigida a usuarios en España. El grupo rápidamente se difundió hacia otros mercados hispanohablantes por medio de Argentina. Es un patrón común, según Jaime Longoria, un investigador en First Draft News, organización que combate la desinformación en línea: teorías falsas provenientes de España se difunden en América Latina desde Argentina donde hay una población importante de inmigrantes españoles.

Facebook dice tener más de 15,000 moderadores de contenido alrededor del mundo, muchos de los cuales son contratistas, quienes vigilan la plataforma de la empresa para hacer cumplir una lista de reglamentos en constante evolución. Pero Facebook no publica datos que detallen dónde se ubican los moderadores o qué tipo de entrenamiento cultural o lingüístico reciben. “Pienso que la falta de transparencia es uno de los obstáculos más grandes para entender porque está sucediendo esto”, dijo Sucrato. “Si se van a comprometer a tener un conjunto de estándares para todo el planeta, entonces tienen que aplicar esos estándares con paridad por todo el mundo”. (Facebook respondió que detallar el número de moderadores que hablan cada idioma no reflejaría la cantidad de recursos dedicados a cada región dado que muchos equipos de moderación trabajan de manera global). 

Longoria dijo que la irregularidad en la moderación de diferentes idiomas puede prolongar la vida de la desinformación de manera involuntaria; contenido “zombi” que permite que teorías falsas difundidas inicialmente en inglés permanezcan en la plataforma en español. De ahí, es fácil volver a traducirlas al inglés, otorgándoles una segunda vida. Algunas teorías falsas adquieren un contexto local. Por ejemplo, Zommer notó que el grupo de Médicos por la Verdad Argentina ligó la nueva vacuna del coronavirus con la decision reciente de legalizar el aborto en el país. Aun así, la mayoría de las teorías conspiratorias que ahora son populares en América Latina no provienen de la región, según Longoria.

“Pero rara vez hablamos sobre el daño que causa la información errónea que sale de las diásporas y llega a difundirse en Latinoamérica.”

“En Estados Unidos nos gusta pensar sobre cómo la información errónea y la desinformación llegan del extranjero”, explicó. “Pero rara vez hablamos sobre el daño que causa la información errónea que sale de las diásporas y llega a difundirse en Latinoamérica”.

El vínculo entre las teorías falsas en inglés y en español es evidente en el contenido que comparte Médicos por la Verdad. Entre los enlaces que ha compartido la página argentina, algunos hacen referencia a America’s Frontline Doctors, una organización estadounidense que ha propagado desinformación parecida sobre la pandemia. En una publicación en septiembre, la página argentina compartió un enlace al video conspiratorio viral “Plandemic”; uno que Facebook ya había eliminado de la plataforma cuando surgió por primera vez en mayo. Aunque el video llevaba una advertencia de verificación, los usuarios aún podían abrir el enlace y ver la película con subtítulos en español. 

Tras el deliberado estropeo de casi 500 dosis de la vacuna de Moderna por un farmacéutico en Wisconsin, la página Médicos por la Verdad Argentina lo celebró, llamando la destrucción de la vacuna “un acto de desobediencia civil”. Según un reportaje del New York Times, el farmacéutico creía que la vacuna cambiaría el ADN de la gente, una afirmación falsa que Médicos por la Verdad ha diseminado. (Médicos por la Verdad Argentina no respondió a las repetidas misivas enviadas al correo electrónico publicado en su página de Facebook). 

Longoria notó que una mayor aplicación de las reglas por parte de Facebook e Instagram no solucionaría el problema por completo. Desinformación parecida también se está propagando en aplicaciones de chat, YouTube, Twitter y páginas web marginales; Rest of World identificó a varios grupos de Telegram operados por Médicos por la Verdad que comparten contenido parecido o idéntico al que se encuentra en sus páginas de Facebook. Algunos de estos grupos tienen más de 10,000 seguidores. “Tenemos muy poco conocimiento de lo que se está circulando por WhatsApp u otras aplicaciones de chat”, dijo Longoria. “Pero sé que incluso dentro de mi propia familia sigo viendo cómo se disemina mucha desinformación”.